Preocupada por la obsesión de lucir un bronceado excesivo que detecté en una amiga, e interesada por cualquier desajuste psíquico (en éste caso obsesión), me lancé a buscar información sobre lo mismo, y vean con qué palabra me topé de bruces: tanorexia
La tanorexia o tanning (bronceado), es la obsesión por lucir un cuerpo bronceado ya sea de forma natural o en los rayos uva. El sujeto desarrolla una necesidad obsesiva por conseguir un tono de piel cada vez más oscuro, llegando a creer que su tono es mucho más inferior al real (esto último fue precisamente lo que me llamó la atención de mi amiga).
Aunque parece ser que la comunidad médica aún no ha descrito el sindrome, los síntomas más frecuentes son: ansiedad por mantener el tono conseguido, constantes comparaciones con el tono de los demás y por supuesto, como en la mayoria de las obsesiones, frustración, ya que creen que su tono es muy inferior al que realmente poseen.
Según un articulo que leí en el “20 minutos”, la media de edad de los adictos al sol es de 25 años, aunque cada vez es mas frecuente la obsesión entre los adolescentes y las enfermedades derivadas de la excesiva exposición al sol.
Y es que hoy en dia se ha hecho obligatorio protegerse del sol, pues las enfermedades son acumulativas, y como ya bien dijo alguien alguna vez, “la piel tiene memoria”. Aún asi, a la vista está que muchos prefieren convertirse en “conguitos andantes”, a gozar de una piel sana.