Como muchos sabreis, mi gran pasión es la lectura, estoy constantemente leyendo tenga tiempo o no, pero ultimamente echaba en falta toparme con un gran libro. Para mi un gran libro no sólo supone la emoción de una trama llena de misterio, rarerezas y un final espectacularmente conseguido, un gran libro debe llevarme más allá, debe brindarme la oportunidad de analizar situaciones, de pensar y sacar conclusiones propias. Y…lo encontré, el otro dia leyendo ” La insoportable levedad del ser” (gran libro donde los haya), me encontré con algo que me llamó muchisimo la atención y que me hizo darle vueltas al coco durante un buen rato. Este libro contiene tanto una buena trama como reflexiones del autor, y fue precisamente parte de una de las reflexiones del propio autor lo que me hizo pensar.

Decia algo asi como: “Cuando tomamos una decisión, podemos saber si estamos haciendo lo que debemos o lo que queremos, pero jamás podremos saber si la decisión que tomamos fue la correcta puesto que sólo vivimos una vez”.

Después de pensar un buen rato me pareció terriblemente acertada, y digo terriblemente porque consciente o inconscientemente, todos buscamos la recompensa cuando hacemos algo,  y que mejor recompensa que saber que hemos hecho lo correcto, saber que no cabe la posibilidad de arrepentirnos de algo. Ahora pienso que si eso es del todo cierto, he perdido tanto tiempo…

¿Y tú que opinas?

Probablemente muchos de vosotros ya habreis visto este video, pues yo misma lo ví hace algún tiempo, pero aún asi creo que merece la pena colgarlo. Este hombre incluso después de muerto nos sigue dando una lección envidiable sobre la vida, y sino, juzgad vosotros mismos:

Un nick, una dirección, un nombre falso…
Una noche cualquiera enfrente de una pantalla,
sin saber qué hacer, sin saber a dónde ir.
Una noche de esas que piensas
Que porqué no estás ya tumbada en tu cama.
De repente, alguien en algún lugar quiere hablarte.
Alguien quiere escucharte,
Tú piensas que no merece la pena,
Pero empiezas a hablar con él, empieza a interesarte.
Haces algo que no sueles hacer, ¿por qué?
No lo sabes pero empiezas a imaginar cosas.
Y ahora mírame, aquí estoy intentando escribirte una vez más…
Que difícil es escribirle a una pantalla, a una foto, a una voz,
sin embargo supe lo suficiente de ti como para haberlo querido Todo.
Quise que estuvieramos en una habitación, en un sofá,
o en aquél lugar que pudiesemos imaginar, eso da igual.
Tú pretendias que cerrase un momento los ojos
que te sintiera en mi cuerpo.
Tranquila, mezclaremos ternura y locura,
te apretaré y te besaré,
te rozaré la piel con mis dedos
y desataré la ira de mi pasión.
Estaré dentro de ti y tú sentirás como se acelera mi corazón.
Y llegará un momento en el que te retuerzas de placer,
hasta que yo descargue toda mi imaginación.

Que difícil es escribirle a un recuerdo, tan sólo en diez minutos,
y explicarte en unas cuantas palabras lo que llegaste a significar para mí.
Que difícil es explicarte en un párrafo todo lo que sentí,
Y sin embargo no me hace falta mucho más para contarte
que nunca más nadie podrá llevarme, muchacho de ojos azules,
allá donde pueda perder el norte, de la misma forma en que lo hiciste tú.